Entre escombros se alzan las paredes desgastadas de las casas. Parece que todos están en la calle, se muestran sonrientes. Niños que vienen a saludar. También se ven muchos puestos de frutas y verduras. Carcajadas. Pintadas en los muros. Un local de reparación de calzado. Hay sillas en las calles. Y más niños, y una anciana y algunos adultos, pero sobre todo, jóvenes. Todos ríen. Así se muestra a estas personas que viven en Túnez en el videoclip de la canción que acompaña la rutha de hoy. Les presento a Houmani.
En este país del norte de África a los barrios de clase obrera se les llama ‘houmas’. Allí viven los más pobres de un país cuyo nivel de pobreza se ha elevado en el último año más de un 24 por ciento. Para que se hagan una idea, el ingreso nacional bruto por persona es de 3720 dólares, mientras que en Francia, por ejemplo, es de casi 44000.
Los
raperos tunecinos Hamzaoui y Kanon protagonizan este videoclip que lleva por
título ‘Houmani’, es decir, aquellos que viven en los distritos obreros de
Túnez. Se trata de una canción que describe la vida de los jóvenes que viven en
estos lugares. En su letra, estos cantantes explican que la gente de las houmas
“están viviendo como basura en un basurero”, literalmente, y afirman: “Es
sofocante la vida aquí”. Y debe serlo porque con más de tres millones de
visitas en YouTube, esta canción se presenta en las redes sociales como el nuevo “himno” de la
juventud de Túnez. Más allá de que sea realmente un himno o la última canción
de moda, a Houmani no se le puede quitar el mérito de sacar a la luz el sentir
de los jóvenes de este país. Tras darse a conocer, generó un gran debate entre aquellos que se sienten identificados con el lugar que describen los raperos y aquellos que no, trascendiendo la opinión que tienen sobre su realidad los jóvenes tunecinos, vengan de la posición social que vengan y, tal y como alude el blogero Mehdi Lamloum, “vivan o no la cotidianidad descrita”.
En
un país en el que la libertad de expresión se ha visto ya mermada con la
censura que están sufriendo los medios de comunicación y que incluso llevó a la
cárcel al periodista Zied El-Heni, tras acusar a un fiscal de falsificación de
pruebas, la música ha logrado dar a conocer lo que piensan los jóvenes tunecinos,
que constituyen más de la mitad de la población. Como dijo el pintor francés
Georges Braque, cuando afirmó que “el jarrón da forma al vacío y la música al
silencio”.
















